miércoles, 6 de abril de 2011

Todos somos putas

 

1000 polvos

abierta

acatus

aislante

alcahueta

alegre

alemanita

anabolena

avariuda

barragana

blanca tratada

bollera

burraca

burracona

buscona

cabaretera

cachondona

calentorra

calienta camas

calienta huevos

calienta pollas

cambri

candonga

cantonera

casquivana

carreterista

calientapollas

celestina

chai

chango

chica de atasco

china tratada

chingada

chirlata

chumascona

chuminista

chupadora

chupa bolas

chupa semen

chupa pijas

chupa pitos

chupa pollas

chupetera

chupoptera

churrera

churriana

cisne

cleopatra

cocota

cocu

coima

coitada

colipoterra

copuladora

concha

conchita

concubina

coneja

coño nocturno

coñuda

correosa

cortesana

costillera

cualquiera

culebrera

currulaca

daifa

dama de la noche

descarriada

deshonesta

disoluta

dómina

elementa

enrrayada

esclava sexual

espatarrada

esquinera

feladora

fornicadora

folladora

fogosa

fuellera

fulana

fulana

fulana

furcia

gata

golfa

golosa

guarra

guarra publica

guarrona

gueisa

gumia

heredera

hetaira

hija de mal agüero

huevera

hurgamandera

hurona

indecente

inmoral

iza

jabata

jinetera

jodida

la otra

lacroilla

ladillera

lagarta

lagartera

lagartona

lame culos

lame huevos

lame prepucios

lamedora

lea

leona

leonesa

libertina

ligona

loba

lumi

lumia

lumiasca

madam

madamme

madonna

magdalena

malsonante

mamadera

mamona

manceba

manfla

mantenida

maria de la o

masturbadora

meretriz

mesalina

mestiza tratada

microondas

mil maridos

moma

mona

monja del amor

morros calientes

mortadela

mozcorra

multiorgasmica

mujer corrida

mujer de carretera

mujer de compañia

mujer de chulos

mujer de haren

mujer de la mala vida

mujer de pedido

mujer de rojo

mujer de tripode

mujer fatal

mujer objeto sexual

mujer publica

mujer X

mujerzuela

negra tratada

ninfomana

nocturna

novia de dios

ordeñadora

pajara

pajarera

pajarona

pajillera

paquetera

pantera

pecadora

pecora

pelandrusca

pellejuda

pendeja

pendón

perdida

perica

peseta

pesetera

petarda

pícara

piculina

pilingui

pingona

pollera

pornografica

promiscua

prosti

prostituta

pujicama

punto filipino

pupila

putacerda

putaña

putita

puton

puton vervenero

putona

putorra

quedona

querida

rabiza

ramera

rastrera

rebuscona

revienta poyas

rufa

sabanera

saca semen

salida

señorita de compañia

señorita de moral distraida

servidora del placer

soba pollas

soldadera

sopla pollas

sota

suripanta

taconera

tigresa

tipa

tiparraca

toca flautas

toca pitos

tortillera

trabajadora de barra americana

trabajadora del amor

trabuquera

trotacalles

trotadora

trotera

trotona

trufera

turquesa

una cualquiera

vampiresa

zangana

zorra

zorrona

zurriaga

Leyes del Software


Hay algo más que la ley Sinde.

Un ejemplo son las siguientes leyes (hay otras muchas más):


Brooks's law
is a principle in software development which says that  "añadir más efectivos a un proyecto de software en retraso, lo retrasará más" o "Nueve mujeres no pueden tener un bebé en un mes"

ley de Metcalfe dice que el valor de una red de comunicaciones aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios del sistema (n2). una única máquina es inútil, pero su valor se incrementa con el número total de máquinas de la red, debido a que aumenta el número de personas con las que se puede comunicar.

La Ley de Linus (Tovards) establece que "dado un número suficientemente elevado de ojos, todos los errores se convierten en obvios"Las personas que entienden y las que resuelven un problema no deben ser necesariamente las mismas, ni siquiera en la mayoría de los casos

Hablaba sobre el open source, "el agregar más beta-testers podría no contribuir a reducir la complejidad del "más profundo" de los errores actuales desde el punto de vista del desarrollador, sino que aumenta la probabilidad de que alguno de ellos vea claramente el error y pueda solucionarlo"

Ley de rendimientos acelerados del sr Kurtzweil un reputado futurista/inventor salido del MIT basado el la ley de Moore,  habla de esa pajas mentales que tanto me gusta... . "En el plazo de unas pocas décadas, la inteligencia de las máquinas sobrepasará la inteligencia humana, llevándonos a la singularidad (cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representen una ruptura en la estructura de la historia humana). Las consecuencias incluyen el surgimiento de inteligencia biológica y no biológica, software inmortal basado en humanos y niveles de inteligencia ultra-elevados que se expandirán hacia el universo a la velocidad de la luz".  Fechas, fundamentos, controversias y demás p.e. –> aquí

la Ley de Hofstadter  (sobre las estimaciones de tiempo de tareas, en especial en programación): Siempre lleva más tiempo que el esperado, incluso si tienes en cuenta La Ley de Hofstadter

Nielsen's Law ,(no es Leslie Nielsen ¿eh?) in which he stated that network connection speeds for high-end home users would increase 50% per year, or double every 21 months.

Limits to computation, formado por leyes físicas y considerando que todo lo que existe es reducible a información muy bien conocidas como:

1. Bekenstein bound
que habla de los límites de la entropía (2ª ley de la termodinámica) aplicable a una máquina de Turín o a un agujero negro (la info de lo que se traga se queda en la superficie u horizonte de sucesos en forma de antiparticulas y es escupida como radiación de Hawking hasta que este bujero se evapora, preservando el 1 Ppo. del la termodnámica o conservación de la energía)

2. Los límites en temperatura en la velocidad  operación de cualquier cacharro (debe estar por debajo de la tempreatura de las microondas de fondo cosmico, que son residuos del Big Bang, por cierto lo podeis detectar en el ruido al cambiar en la FM o "la nieve" al sintonizar canales en las antiguas teles analogias)

3. Los limites de Bremmermann,  resumiendo, la velocidad  de computación de cualquier sistema material (p.e un ordenata común, no se yo si un ordenador cuantico ) esta sujeto a tanto a los límites de las leyes físicas que rigen masa-energia (o sea es determinista) como a las leyes cuantícas (o sea indeterminista, regido x el ppo de Indetermindación del traidor de Werner Heisenberg)

La Ley de Amdahl  (aplicado mucho a la computación en paralelo) establece que "la mejora obtenida en el rendimiento de un sistema debido a la alteración de uno de sus componentes está limitada por la fracción de tiempo que se utiliza dicho componente." O sea que el componente(s) "opimizado" pueden ser el cuello de botella.  Ahora que me doy cuenta en economia hay algo parecido por el que se forró un tal Godratt escribiendo al respecto y dando conferecias (se tira un huevo de tiempo para decir eso) en las escuelas de negociod y MBAs, hasta cre un método el TOC  .. creo que tengo un video: La meta  Lo que confirma mis sospechas del que el marketing es una de las pocas disciplinas de venderse así mismas..puagg

Gustafson's Law que tiene una visión positiva de lo anterior,que establece que cualquier problema suficientemente grande puede ser eficientemente paralelizado. O sea que divide, trabaja en parelelo y vencerás  ( Ya sabeís que soy partidario de la extrapolación concepto de pool  ;-)

la ley de Bell (sobre como crece apróximadamente el mercado de la informática) : Roughly every decade a new, lower priced computer class forms based on a new programming platform, network, and interface resulting in new usage and the establishment of a new industry

Kryder's Law says that magnetic disk areal storage density doubles annually. Bueno ha sido válido hasta el 2005
Rock's law, says that the cost of a semiconductor chip  fabrication plant doubles every four years  O sea que si poneis una fábrica de semiconductores (básico para la evolución tecnológica), ..

Wirth's law says software is  getting slower more rapidly than hardware becomes faster. Bill Gates dice irónicamente que eso es puede ser por vagueria de los encargados del desrrollo.

Classen's logarithmic law of usefulness  usefulness= log(Technology) O sea que el estado de la tecnología es el resultado del crecimiento exponencial de la  utilidad que ésta tiene.

la ley de Wilfredo Pareto (o regla 80-20) o del "Paleto" aplicado en ing, del sw, pero se aplica a ventas, economía, otras ingenierias:

  • Así por ejemplo cuando hablamos de los costes de desarrollo podríamos decir que "el 80% del esfuerzo de desarrollo (en tiempo y recursos) produce el 20% del código, mientras que el 80% restante es producido con tan sólo un 20% del esfuerzo".
  • Si hablamos de pruebas de software, el principio nos dice que "el 80% de los fallos de un software es generado por un 20% del código de dicho software, mientras que el otro 80% genera tan solo un 20% de los fallos".ç

Parkinson's law— "Work expands so as to fill the time available for its completion." (o sea que al final hay una tendencia a petar el tiempo disponible, reduce el de  currar :D ) "Expenditure rises to meet income." In computers: Programs expand to fill all available memory.


LEY DE MURPHY.Si algo puede salir mal, saldrá mal. Bueno y pongo los corolarios (proposición que se deduce fácilmente de lo demostrado en este caso por la experiencia o sea no necesita probarse :-)

  •        Nada es tan fácil como parece.
  •        Todo lleva más tiempo del que usted piensa.
  •         Si existe la posibilidad de que varias cosas vayan mal, la que cause más perjuicios será la única que vaya mal.
  •         Si usted intuye que hay cuatro posibilidades de que una gestión vaya mal y las evita, al momento aparecerá espontáneamente una quinta posibilidad.
  •         Cuando las cosas se dejan a su aire, suelen ir de mal en peor.
  •         En cuanto se ponga a hacer algo, se dará cuenta de que hay otra cosa que debería haber hecho antes.
  •         Cualquier solución entraña nuevos problemas.
  •         Es inútil hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque los tontos son muy ingeniosos.
  •         La naturaleza siempre está de parte de la imperfección oculta.
  •         La madre Naturaleza es una perra.

viernes, 1 de abril de 2011

Regla del noventa-noventa


http://es.wikipedia.org/wiki/Regla_del_noventa-noventa


En Programación e Ingeniería de software la regla del noventa-noventa hace referencia a un aforismo cómico:

"El primer 90% del código ocupa el 90% del tiempo de desarrollo. El 10% restante del código ocupa el otro 90% de tiempo de desarrollo."

(The first 90% of the code accounts for the first 90% of the development time. The remaining 10% of the code accounts for the other 90% of the development time.)

La regla es atribuida a Tom Cargill de Bell Laboratories (Laboratorios Bell) y fue hecha popular por Jon Bentley's en septiembre de 1985, en una columna llamada "Programming Pearls" de la revista "Communications of the ACM".1

Esta instancia del Principio de Pareto hace clara alusión a la creencia generalizada en el entorno del desarrollo de software de que cualquier planificación nace condenada a no cumplirse. De ahí que los porcentajes sumen más de 100.

Variaciones

Precisamente por este motivo, como los porcentajes no suman 100, el aforismo de Cargill muchas veces es confundido como un error tipográfico. La versión "corregida" de la regla muchas veces se enuncia como:

"El primer 90% del código ocupa el 10% del tiempo de desarrollo. El 10% restante del código ocupa el otro 90% de tiempo de desarrollo."

El sueño de todo programador es identificar este 10% de código y optimizarlo para futuras versiones de software.

§ Principio de Pareto

miércoles, 23 de marzo de 2011

Sabiduría albaceteña !!!


REAL  ACADEMIA  ESPAÑOLA

DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA - Vigésima segunda edición

robín.

(Del lat. rubīgo, -ĭnis).

1. m. Orín o herrumbre de los metales.


Dedicado a Robín de las Molinetas

jueves, 17 de marzo de 2011

Equilicuá by Mr Dark


¡equilicuá!
Se utiliza como expresión exclamativa, señalando hacia un lugar o haciendo referencia a la solución que se ha encontrado a un asunto, para indicar que ahí está lo que se buscaba y que por fin se ha dado con ello.

¡equilicuá!
  1. interj. que se exclama cuando se encuentra la solución a un problema o la respuesta acertada a un enigma:
    ¡equilicuá, ya lo tengo!

En realidad ¡equilicuá! es una exclamación (interjección) que viene del latín ("ecce"-he aquí-;"quo"-dónde-).

Os sonarán frases como "Ecce homo" (He aquí el hombre) o "Quo Vadis" (Dónde vas).

Su origen es italiano. Viene de "eccolo qua", que quiere decir "helo aquí" o "¡míralo dónde está!". En griego se utiliza "Eureka" (helo aquí, o aquí está) o "¡lo encontré!".


http://ehratas.com/foro/index.php?topic=16.0

martes, 15 de marzo de 2011

Superhéroes de Chernóbyl

Puede que salvaran a millones de personas sacrificando sus vidas, y ya nadie se acuerda.

Es una de las historias más conocidas de nuestro tiempo: el día 26 de abril de 1986, el reactor nº 4 de la central nuclear de Chernóbyl estalló durante el transcurso de una prueba de seguridad mal ejecutada, a consecuencia de 24 horas de manipulaciones insensatas y más de doscientas violaciones del Reglamento de Seguridad Nuclear de la Unión Soviética. Estas acciones condujeron al envenenamiento por xenón del núcleo, llevándolo a un embalamiento neutrónico seguido por una excursión de energía que culminó en dos grandes explosiones a las 01:24 de la madrugada.

Sobre Chernóbyl se han contado muchas mentiras. Y las han contado todos, desde las autoridades soviéticas de su tiempo hasta la industria nuclear occidental, pasando por los propagandistas de todos los signos y la colección de conspiranoicos habituales. Hay una de ellas que me molesta de modo particular, y es esa de que los liquidadores –el casi millón de personas que acudieron a encargarse del problema– eran una horda de pobres ignorantes llevados allí sin saber la clase de monstruo que tenían delante. Y me molesta porque constituye un desprecio a su heroísmo.

Y porque es radicalmente falso. Una turba ignorante no sirve para nada en un accidente tecnológico tan complejo. Los equipos de liquidadores estaban compuestos, sobre todo, por bomberos, científicos y especialistas de la industria nuclear; tropas terrestres y aéreas preparadas para la guerra atómica; e ingenieros de minas, geólogos y mineros del uranio, debido a su amplia experiencia en  la manipulación de estas sustancias. Es necio suponer que esta clase de personas ignoraban los peligros de un reactor nuclear destripado cuyos contenidos ves brillar ante tus ojos en un enorme agujero.

Los liquidadores acudieron, sabían lo que tenían ante sí, y a pesar de ello realizaron su trabajo con enorme valor y responsabilidad. Cientos, miles de ellos, de manera heroica hasta el escalofrío. Los bomberos que se turnaban entre vómitos y diarreas radiológicas para subir al mítico tejado de Chernóbyl, donde había más de 40.000 roentgens/hora, para apagar desde allí los incendios (la radiación ambiental normal son unos 20 microrroentgens/hora). Los pilotos que detenían sus helicópteros justo encima del reactor abierto y refulgente para vaciar sobre él los buckets de arena y arcilla con plomo y boro. Los técnicos y soldados que corrían a toda velocidad por las galerías devastadas cantándose a gritos las lecturas de los contadores Geiger y los cronómetros para romper paredes, restablecer conexiones y bloquear canalizaciones en turnos de cuarenta o sesenta segundos alrededor de la sala de turbinas (20.000 roentgens/hora). Los mineros e ingenieros que trabajaban en túneles subterráneos, inundándose constantemente con agua de siniestro brillo azul, para instalar las tuberías de un cambiador de calor que le robase algo de temperatura al núcleo fundido y radiante a escasos metros de distancia. Los miles de trabajadores y arquitectos que levantaban el sarcófago a su alrededor, retiraban del entorno los escombros furiosamente radioactivos y evacuaban a la población. Salvo a los soldados, sometidos a disciplina militar, a nadie se le prohibía coger el petate e irse si no quería seguir allí; casi nadie lo hizo. Es más: muchos de ellos llegaron como voluntarios desde toda la URSS, especialmente muchos estudiantes y posgraduados de las facultades de física e ingeniería nuclear. Esta fue la clase de hombres y no pocas mujeres que algunos creen o quieren creer una turba ignorante y patética. Esto fueron los liquidadores.


Un helicóptero Mi-8 toca los cables de una grúa utilizada en la construcción del sarcófago y cae mientras intenta descargar arena con boro sobre el reactor abierto, el 2 de octubre. Las operaciones de liquidación se extendieron durante más de un año.



Les llamaban, y se llamaban a sí mismos, los bio-robots, que seguían funcionando cuando el acero cedía y las máquinas fallaban. No lo hicieron por el dinero, ni por la fama, de lo que tuvieron bien poco. Lo hicieron por responsabilidad, por humanidad y porque alguien tenía que hacer el maldito trabajo. Hoy quiero hablar de tres de ellos, que hicieron algo aún más extraordinario en un lugar donde el heroísmo era cosa corriente. Por eso, sólo se me ocurre denominarlos los tres superhéroes de Chernóbyl.

El monstruo del agua que brilla en azul.
Lo único que hay de cierto en estas suposiciones sobre la ignorancia de los liquidadores es que, en las primeras horas, no sabían que había estallado el reactor. Pero no lo sabían porque nadie lo sabía. La misma lógica errónea de los responsables de la instalación que provocó el accidente les hizo creer que había estallado el intercambiador de calor, no el reactor; y así lo informaron tanto al personal que acudía como a sus superiores. Hay una historia un tanto chusca sobre cómo los aviones que llevaban al lugar a destacados miembros de la Academia de Ciencias de la URSS se dieron la vuelta en el aire por órdenes del KGB cuando éste descubrió, a través de su equipo de protección de la central, que había explotado el reactor (además de sus atribuciones de espionaje por el que es tan conocido, el KGB "uniformado" desempeñaba en la Unión Soviética un papel muy parecido al de nuestra Guardia Civil, exceptuando tráfico pero incluyendo la seguridad de las instalaciones radiológicas).


En la mañana inmediatamente posterior al accidente, un helicóptero militar obtiene las primeras tomas de video donde se observa el reactor abierto y fundiéndose.



Debido a este motivo, en un primer momento se echaron sobre el agujero millones de litros de agua y nitrógeno líquido, con el propósito de mantener frío y proteger así el reactor que creían a salvo y sellado más allá de las llamas y el denso humo negro. Esto contribuyó a empeorar las consecuencias del siniestro, pues el agua se vaporizaba instantáneamente al tocar el núcleo fundido a más de 2.000 ºC; y salía disparada hacia la estratosfera en forma de grandes nubes de vapor que el viento arrastraría en todas direcciones.

De todos modos, tenía poco arreglo: era preciso apagar los enormes incendios. Cuando el fuego quedó extinguido por fin, no sólo había pasado la contaminación al aire, sino que ahora tenían una gran cantidad de agua acumulada en las piscinas de seguridad bajo el reactor. Estas piscinas de seguridad, conocidas como piscinas de burbujas, se hallaban en dos niveles inferiores y tenían por función contener agua por si fuese preciso enfriar de emergencia el reactor. También servían para condensar vapor y reducir la presión en caso de que se rompiera alguna tubería del circuito primario (de ahí su nombre), junto a un tercer nivel que actuaba de conducción, inmediatamente debajo del reactor. Así, en caso de ruptura de alguna canalización, el vapor se vería obligado a circular por este nivel de conducción y escapar a través de una capa de agua, lo que reduciría su peligrosidad.

Ahora, después de la aniquilación, estas piscinas inferiores estaban llenas a rebosar con agua procedente de las tuberías reventadas del circuito primario y de la utilizada por los bomberos para apagar el incendio y en el vano intento de mantener frío el reactor. Y sobre ellas se encontraba el reactor abierto, fundiéndose lentamente en forma de lava de corio a 1.660 ºC. En cualquier momento podían empezar a caer grandes goterones de esta lava poderosamente radioactiva, o incluso el conjunto completo, provocando así una o varias explosiones de vapor que proyectasen a la atmósfera cientos de toneladas de este corio. Eso habría multiplicado a gran escala la contaminación provocada por el accidente, destruyendo el lugar y afectando gravemente a toda Europa. Además, la mezcla de agua y corio radioactivos escaparían y se infiltrarían al subsuelo, contaminando las aguas subterráneas y poniendo en grave peligro el suministro a la cercana ciudad de Kiev, con dos millones y medio de habitantes, en una especie de síndrome de China.

Se tomó, pues, la decisión de vaciar estas piscinas de manera controlada. En condiciones normales, esto habría sido una tarea fácil: bastaba con abrir sus esclusas mediante una sencilla orden al ordenador SKALA que gestionaba la central, y el agua fluiría con seguridad a un reservorio exterior. Pero con los sistemas de control electrónico destruidos, esto no resultaba posible. De hecho, la única manera de hacerlo ahora era actuando manualmente las válvulas. El problema es que las válvulas estaban bajo el agua, dentro de la piscina, cerca del fondo lleno de escombros altamente radioactivos que la hacían brillar tenuemente en color azul por radiación de Cherenkov. Justo debajo del reactor que se fundía, emitiendo un siniestro brillo rojizo.

Así pues, como las máquinas ya no podían, era trabajo para los bio-robots.Alguien tendría que caminar, un paso detrás del otro, hacia el reactor reventado y ardiente a lo largo de un grisáceo campo de destrucción donde la radioactividad era tan intensa que provocaba un sabor metálico en la boca, confusión en la cabeza y como agujas en la piel. Viendo cómo tus manos se broncean por segundos, como después de semanas bajo el sol. Y luego sumergirse en el agua oleaginosa y de brillo tenuemente azul, con el inestable monstruo radioactivo encima de las cabezas, para abrir las válvulas a mano: una operación difícil y peligrosa incluso en circunstancias normales.
Ese era un viaje sólo de ida.

Al parecer, la decisión sobre quién lo haría se tomó de manera muy simple; con aquella vieja frase que, a lo largo de la historia de la humanidad, siempre bastó a los héroes:
–Yo iré.

Los tres hombres que fueron.
Los dos primeros en ofrecerse voluntarios fueron Alexei Ananenko y Valeriy Bezpalov. Alexei Ananenko era un prestigioso tecnólogo de la industria nuclear soviética, que había participado extensivamente en el desarrollo y construcción del complejo electronuclear de Chernóbyl: cooperó en el diseño de las esclusas y sabía dónde estaban ubicadas exactamente las válvulas. Casado, tenía un hijo. Valeriy Bezpalov era uno de los ingenieros que trabajaban en la central, ocupando un puesto de responsabilidad en el departamento de explotación. Estaba también casado, con una niña y dos niños de corta edad.

Los dos eran ingenieros nucleares. Los dos comprendían más allá de toda duda que se disponían a caminar de cara hacia la muerte.
Mientras se ponían sus trajes de submarinismo sentados en un banco, observaron que necesitarían un ayudante para sujetarles la lámpara subacuática desde el borde de la piscina mientras ellos trabajaban en las profundidades. Y miraron a los ojos a los hombres que tenían alrededor. Entonces uno de ellos, un joven trabajador de la central sin familia llamado Boris Baranov, se alzó de hombros y dijo aquella otra frase que casi siempre ha seguido a la anterior:
–Yo iré con vosotros.

Era media mañana cuando los héroes Alexei Ananenko, Valeriy Bezpalov y Boris Baranov se tomaron un chupito de vodka para darse valor, agarraron las cajas de herramientas y echaron a andar hacia la lava radioactiva en que se había convertido el reactor número 4 del complejo electronuclear de Chernóbyl. Así, sin más.

Ante los ojos encogidos de quienes quedaron atrás, los tres camaradas caminaron los mil doscientos metros que había hasta el nivel –0,5, dicen que conversando apaciblemente entre sí. Qué tal, cuánto tiempo sin verte, qué tal tus hijos, a ti no te conocía, chaval, yo es que no soy de por aquí. O parece que hoy vamos a trabajar un poco juntos, igual podemos acceder mejor por ahí, yo voy a la válvula de la derecha y tú a la de la izquierda, tú ilumínanos desde allá, parece que va a llover, ¿no?, E incluso está bien buena la secretaria del ingeniero Kornilov, ¿eh?, ya lo creo, menudo meneo le arrearía, pues me parece que este año el Dinamo de Moscú no gana la liga. Esas cosas de las que hablan los bio-robots mientras ven cómo su piel se oscurece lentamente, se les va un poquito la cabeza debido a la ionización de las neuronas y la boca les sabe a uranio cada vez más, conteniendo la náusea, sacudiéndose incómodamente porque es como si un millón de duendes maléficos te estuvieran clavando agujas en la piel. Cinco mil roentgens/hora, llaman a eso.

Y bajo aquel cielo gris y los restos fulgurantes de un reactor nuclear, los héroes Alexei Ananenko y Valeriy Bezpalov se sumergieron en la piscina de burbujas del nivel –0,5, con una radioactividad tan sólida que se podía sentir, mientras su camarada Boris Baranov les sujetaba la lámpara subacuática. Ésta estaba dañada y falló poco después. Desde el exterior, ya nadie les oía ni les veía.
Pero, de pronto, las esclusas comenzaron a abrirse, y un millón de metros cúbicos de agua radioactiva escaparon en dirección al reservorio seguro preparado a tal efecto. Lo habían logrado. Alguien murmuró que los héroes Ananenko, Bezpalov y Baranov acababan de salvar a Europa. Resulta difícil determinar hasta qué punto tenía razón.

Hay versiones contradictorias sobre lo que sucedió después. La más tradicional dice que jamás regresaron, y siguen sepultados allí. La más probable asegura que llegaron a salir de la piscina y celebrar su victoria riendo y abrazándose a los mismísimos pies del monstruo, en el borde de la piscina; e incluso lograron regresar sus cuerpos, aunque no sus vidas. Murieron poco después, de síndrome radioactivo extremo, en hospitales de Kiev y Moscú. Aún otra más, que se me antoja casi imposible, sugiere que Ananenko y Bezpalov perecieron, pero el joven trabajador Baranov pudo sobrevivir y anda o anduvo un tiempo por ahí.

Esta es la historia de Alexei Ananenko, Valeriy Bezpalov y Boris Baranov, los tres superhéroes de Chernóbyl, de quienes se dice que salvaron a Europa o al menos a algún que otro millón de personas en miles de kilómetros a la redonda un frío día de abril. Fueron a la muerte conscientemente, deliberadamente, por responsabilidad y humanidad y sentido del honor, para que los demás pudiésemos vivir. Cuando alguien piense que este género humano nuestro no tiene salvación, siempre puede recordar a hombres como estos y otros cientos o miles por el estilo que también estuvieron por allí. No circulan fotos de ellos, ni han hecho superproducciones de Hollywood, y hasta sus nombres son difíciles de encontrar. Pero hoy, veinticuatro años después, yo brindo en su recuerdo, me cuadro ante su memoria y les doy mil veces las gracias. Por ir.

El Sacrificio, de Wladimir Tcherkoff.

Lectura recomendada:

  • La verdad sobre Chernóbyl, con prólogo del Premio Nobel Andrei Sakharov (1991), escrito por el ingeniero nuclear Grigory Medvédev, un profundo conocedor de este complejo electronuclear y de la política energética soviética. Incluye un relato exhaustivo del accidente y haciendo honor a su título, es el que menos mentiras cuenta según mi opinión. Seguramente por ese mismo motivo, es el más difícil de conseguir. En España lo editó Heptada con el ISBN 84-7892-049-8; está agotado, pero siempre se puede intentar una llamada. En inglés fue editado con el ISBN 1-85043-331-3 (Tauris & Co, Londres) y está disponible aquí.
De visualización necesaria:
  • El corazón de Chernóbyl. Seguramente, el mejor documental que se ha filmado sobre las consecuencias humanas del desastre. Desde dentro; tan dentro que la directora de la ONG que lo presenta sufrió envenenamiento por cesio-137 durante la realización. Durísimo, pero absolutamente necesario. En inglés, disponible en YouTube: Parte 1, Parte 2, Parte 3, Parte 4. Si te apetece colaborar con esta ONG, puedes hacerlo aquí.

http://lapizarradeyuri.blogspot.com/2010/04/los-tres-superheroes-de-chernobyl.html

miércoles, 9 de marzo de 2011

Multiplicativos

Existe una clase especial de adjetivos cuantificadores que en las gramáticas aparece tratada entre los numerales. Como ustedes saben, los numerales (nombres y adjetivos) son de diversos tipos: cardinales (uno, dos, tres...), ordinales (primero, segundo...), partitivos (los que se refieren a una parte de un todo: la onceava parte del terreno) y multiplicativos (o múltiplos), de los que nos ocuparemos esta semana.

De todos ellos solamente los cardinales son los propiamente cuantificadores, mientras que el resto no efectúa una cuantificación directa.

Los multiplicativos son los encargados de multiplicar por un cardinal: por dos, por tres, por cuatro... Así, cuando se multiplica algo por dos decimos el doble de algo, si lo multiplicamos por tres, el triple; el cuádruple (o cuádruplo) si lo hacemos por cuatro;  el quíntuple (o quíntuplo) en el caso de multiplicar por cinco, etcétera.

Cuando funcionan como adjetivos necesitan ir acompañados de un sustantivo y denotan que este se compone de tantas unidades, medidas o repeticiones como indica el numeral. Se pueden emplear como determinantes, precediendo a un sustantivo: Los días señalados nos dan triple ración de postre; Colóquese en una cacerola el arroz y doble cantidad de agua con respecto a su volumen; Triple salto mortal sin red; Doble problema. Cuando van detrás del sustantivo, proporcionan una información semejante a la de otros adjetivos calificativos; por eso el nombre necesita ir precedido de un determinante: un parto quíntuple; dos sesiones dobles; varias habitaciones cuádruples.

También pueden emplearse como sustantivos, siempre masculinos. En este caso van precedidos del artículo y significan ‘cantidad por dos/tres/cuatro... veces mayor’: En invierno trabaja el doble (dos veces más); Este verano he leído el triple de libros que el verano pasado (tres veces más); Han tardado el cuádruple de tiempo que vosotros (cuatro veces más).

El paradigma de los multiplicativos es enormemente defectivo. El sistema de la lengua solamente nos permite multiplicar por dos, por tres, por cuatro, por cinco, por seis, por siete, por ocho, por nueve, por diez, por once, por doce, por trece y por cien. A continuación presentamos un cuadro en el que pueden ver las formas de la serie de los multiplicativos.

NÚMERO    NUMERAL MULTIPLICATIVO
2                    doble, duplo [fem. dupla]
3                    triple, triplo [fem. tripla]
4                    cuádruple, cuádruplo [fem. cuádrupla]
5                    quíntuple, quíntuplo [fem. quíntupla]
6                    séxtuple, séxtuplo [fem. séxtupla]
7                    séptuple, séptuplo [fem. séptupla]
8                    óctuple, óctuplo [fem. óctupla]
9                    nónuplo [fem. nónupla]
10                  décuplo [fem. décupla]
11                  undécuplo [fem. undécupla]
12                  duodécuplo [fem. duodécupla]
13                   terciodécuplo [fem. terciodécupla]
100                 céntuplo [fem. céntupla]
¿Qué debemos hacer cuando queremos multiplicar por un numeral superior a trece y hasta noventa y nueve, por ejemplo? Se suele recurrir al cardinal correspondiente seguido de ‘veces más’ o ‘veces mayor’ (trece veces más, catorce veces más, veinte veces mayor...) o bien ‘multiplicado por’ seguido del numeral (multiplicado por trece, multiplicado por veinte...).

Este paradigma que mostramos es el propuesto por la RAE en el Diccionario panhispánico de dudas (2005). He querido contrastar esta información con la que proporciona la última edición del diccionario académico (una consulta en red para comprobar si ha habido cambios desde la versión electrónica de 2003) y, aparentemente, no todas las formas están en distribución libre. Por ejemplo: Las entradas duplo, pla (artículo enmendado), triplo, pla, cuádruplo, pla y óctuplo, pla nos remiten a doble, triple, cuádruple y óctuple, lo que nos permite deducir que las formas preferidas por la RAE son doble, triple, cuádruple y óctuple. Por el contrario, la entrada quíntuple nos remite a quíntuplo, pla (opción preferida). No aparecen registrados séxtuple (pero sí séxtuplo, séxtupla) ni séptuple (aunque sí séptuplo, séptupla). Curiosamente, tampoco se registra, para el nueve, ni nónuplo ni nónupla.

De los multiplicativos surgen los verbos duplicar, triplicar, cuadruplicar (no cuatriplicar), quintuplicar, sextuplicar, septuplicar, decuplicar y centuplicar, todos ellos registrados en el diccionario académico. No registra, en cambio, la acción de multiplicar algo por ocho, por nueve, por once, por doce ni por trece, en consonancia con la serie multiplicativa. Los nombres de acción de estos verbos son: duplicación, triplicación, cuadruplicación (no cuatriplicación), quintuplicación, sextuplicación y septuplicación.


http://elcastellano.nortecastilla.es/castellano/aula/los-multiplicativos

Por ejemplo:

clip_image001 sextuplicar.

(Del lat. sextus, sexto, y plicāre, doblar).

1. tr. Hacer séxtuplo algo, multiplicar por seis una cantidad. U. t. c. prnl.



FORMAS NO PERSONALES

Infinitivo

sextuplicar

Participio

sextuplicado

Gerundio

sextuplicando

INDICATIVO

SUBJUNTIVO

Presente

sextuplico
sextuplicas / sextuplicás
sextuplica
sextuplicamos
sextuplicáis / sextuplican
sextuplican

Futuro simple o Futuro

sextuplicaré
sextuplicarás
sextuplicará
sextuplicaremos
sextuplicaréis / sextuplicarán
sextuplicarán

Presente

sextuplique
sextupliques
sextuplique
sextupliquemos
sextupliquéis / sextupliquen
sextupliquen

Pretérito imperfecto o Copretérito

sextuplicaba
sextuplicabas
sextuplicaba
sextuplicábamos
sextuplicabais / sextuplicaban
sextuplicaban

Condicional simple o Pospretérito

sextuplicaría
sextuplicarías
sextuplicaría
sextuplicaríamos
sextuplicaríais / sextuplicarían
sextuplicarían

Pretérito imperfecto o Pretérito

sextuplicara o sextuplicase
sextuplicaras o sextuplicases
sextuplicara o sextuplicase
sextuplicáramos o sextuplicásemos
sextuplicarais o sextuplicaseis / sextuplicaran o sextuplicasen
sextuplicaran o sextuplicasen

Pretérito perfecto simple o Pretérito

sextupliqué
sextuplicaste
sextuplicó
sextuplicamos
sextuplicasteis / sextuplicaron
sextuplicaron

Futuro simple o Futuro

sextuplicare
sextuplicares
sextuplicare
sextuplicáremos
sextuplicareis / sextuplicaren
sextuplicaren

IMPERATIVO

sextuplica (tú) / sextuplicá (vos)
sextuplicad (vosotros) / sextupliquen (ustedes)